Cuatro mitos sobre correr de forma natural

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Correr de forma natural, ya sea con unas zapatillas sencillas o incluso sin calzado, es una tendencia que va a más. ¿Cómo saber qué zapatilla natural es la más adecuada para tu forma de correr?
Lo que empezó como una reacción minoritaria frente a 30 años de zapatillas de running con sistemas de amortiguación cada vez más sofisticados, se ha convertido en corriente principal. Correr de forma natural, ya sea con zapatillas mínimas o incluso sin calzado, es una tendencia que va a más.

Cada vez hay más corredores que deciden renunciar a los sistemas de amortiguación para ganar en naturalidad, por lo que es importante hacerlo de forma segura. Pese a ser una tendencia cada vez más generalizada, no hay mucha información sobre las opciones disponibles: ¿Cómo saber qué zapatilla natural es la más adecuada para tu forma de correr?

Presentamos cuatro prejuicios comunes sobre correr de forma natural:


Mito 1: Menos siempre es más

En lo que respecta a los pies, quedarse corto puede resultar tan perjudicial como pasarse. Cada corredor tiene en el pie puntos débiles y puntos fuertes, es decir, que no existe un mismo nivel de estabilidad, protección y flexibilidad apropiado para todo el mundo. Por ello, es importante encontrar un calzado con la elevación del talón, la mediasuela, la amortiguación y la estabilidad idóneas para cada pie. Infórmate sobre las características de tu pie y tu forma de andar con Foot ID.

Mito 2: Pisar con la parte central siempre es mejor

Los puristas del correr descalzo dirían que la única manera de apoyar el pie es con la parte central. Esta afirmación da por sentado que todos los cuerpos son iguales. A la hora de apoyar el pie, es importante propiciar que la pisada se desarrolle de la manera más eficiente posible.

Mito 3: Zapatillas milagrosas

Si bien utilizar zapatillas de running ligeras o naturales puede resultar ideal para reforzar el conjunto del pie, es importante hacerlo de forma segura. Pasar de repente de una zapatilla con amortiguación a una zapatilla mínima puede causar más mal que bien en un arco, unos músculos o unos ligamentos débiles. Alternar entre tus zapatillas de running habituales y unas zapatillas con menos amortiguación puede ser una excelente manera de recuperar la fuerza en el conjunto del pie y reducir el riesgo de lesiones.

Mito 4: La sujeción y la amortiguación son para novatos

No importa lo experto que seas: correr incómodo nunca es bueno, ni para los pies ni para la mente. Las superficies de carrera modernas son duras para los pies, por lo que es vital protegerlos del impacto. Lo importante es hallar un tipo de protección apropiada que proteja el pie solo cuando lo necesite y le dé libertad y flexibilidad el resto del tiempo. Hay muchos corredores de maratón que cruzan la línea de meta con unas ASICS en los pies y que depositan su confianza en zapatillas con amortiguación como las GEL-NIMBUS o con amortiguación estructurada como las GEL-KAYANO.

Con la revolucionaria colección ASICS33, resulta muy fácil pasar a correr de forma natural y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de lesiones. Esta colección incorpora la revolucionaria tecnología Propulsion Trusstic™, que actúa en la fascia plantar para reducir el riesgo de padecer dolor de arco, propulsar la pisada y ayudarte a correr de forma eficiente

A diferencia de otras zapatillas minimalistas, esta gama aporta al pie una sujeción crucial que brinda a cada persona la oportunidad de correr de forma natural con independencia de sus condiciones físicas.